24/05/07

del árbol de diana

Vida, mi vida, déjate caer, déjate doler, mi
vida, déjate enlazar de fuego, de silencio in-
genuo, de piedras verdes en la casa de la
noche, déjate caer y doler, mi vida.
A.P

23/05/07

CUENTO

-Esa de negro que sonríe desde la pequeña ventana del tranvía se asemeja a Mme. Lamort -dijo.
-No es posible, pues en París no hay tranvías. Además, esa de negro del tranvía en nada se asemeja a Mme. Lamort. Todo lo contrario: es Mme. Lamort quien se asemeja a esa de negro. Resumiendo: no solo no hay tranvías en París sino que nunca en mi vida he visto a Mme. Lamort, ni siquiera en retrato.
-Usted coincide conmigo -dijo-, porque tampoco yo conozco a Mme. Lamort.

-Quién es usted? Deberíamos presentarnos.

-Mme. Lamort -dijo-. ¿Y usted?
-Mme. Lamort.

-Su nombre no deja de recordarme algo -dijo.

-Trate de recordar antes de que llegue el tranvía.
-Pero si acaba de decir que no hay tranvías en París -dijo.
-No los había cuando lo dije, pero nunca se sabe qué va a pasar.

-Entonces esperémoslo puesto que lo estamos esperando.
A.P

Mi reino por actuar éste diálogo!!!!!

22/05/07

La suicida platicaba

Tengo tantas cosas que contarte. Contarte por ejemplo, que en las noches me da por llorar, que cuando estoy a punto de cerrar los ojos, comienza un zumbido intenso, me estremezco y comienzo a sentir frío en los pies, en el rostro. Me duele el pecho, tirito. Con debilidad suspiro, y el aire que tanto resguardo se colapsa violentamente en mi garganta, es entonces cuando intento decir mi nombre para asegurarme la existencia, temerosa de una transformación a la Gregorio Samza, es entonces que, cuando estoy a punto de hablar, un agudo gemido explota y lloro mucho, toda la noche. Hay veces en que los pensamientos se agolpan, se enciman unos con otros y la cama comienza a dar vueltas, mi respiración es estruendo y el aire se congela. También hay veces en que no pienso en nada. Me entretengo mirando el televisor, leyendo distraídamente un libro, mirando el techo...aún así el llanto me toma por asalto.
¿Será que estoy enferma?...he pensado que quizá el ambiente de la ciudad está contaminado por una epidemia silenciosa... Imagínate encontrar un hospital atestado de gente llorosa, con frazadas en las piernas y ungüentos en el pecho. -Enfermera, me duele el corazón y no puedo respirar. Abráceme, ¡No sea malita!-. Y que los médicos se pararan junto a las camillas para tomarnos las manos, y contarnos cuentos de soles y lunas, de niños que trepan a los árboles...así, hasta que el dolor se calmara. Al amanecer, cada enfermo se iría a su casa sin temor de recaídas.
Quisiera contarte que me siento mejor al hablar contigo, pero no es así. Espero volver a encontrarte algún día, quizá entonces tenga algo distinto que decirte.
Adiós.

ENCONTRADO EN UN CAJÓN

Y decidí hacer notas adheribles por si se me olvidaba (otra vez) morderme los labios...

escrito en notitas azules:
I
Cuando estabas conmigo me re-conocía en todas partes, caminaba liviana... Me fragmenté en tantos pedazos, que ahora no sé cómo unirlos, y me duele el vacío, me duele el cuerpo y el cuarto. Me dueles.
II
Me inundas, me revientas. Me asusta tanto el espasmo de una sóla noche.
III
Si estuvieras aquí, te contaría la historia de la mujer que se convirtió en barco y navegó hasta la orilla de tu cuerpo...(Digo "cuerpo" y cierro los ojos)
IV
Hoy tengo una certeza: Te has transformado en espera.

...Pienso que Ortega y Gasset tiene la razón...¡cuanta miseria mental!

06/05/07

mrj

Ya no hay barco, ni piel.
me queda el refugio de las noches.

03/05/07

Sometimes

A veces, sin darme cuenta me asalta la idea de tu nombre. Deberían crearse hospitales para curar ésto.

29/04/07

Otro día como hoy.

29 de abril

Continúo sin hacer nada. Pronto sucederá, no lo temido, sino lo ansiado, sino sobre todo lo ansiado.
Sueño con el aislamiento. Yo sola, cerca del mar. Sola. Absolutamente sola. Ésta es mi imagen de la felicidad.
Diarios A.P

Ayer me quedé callada, no sé si debí hacerlo, pero me da tanto miedo la respuesta. Ojalá no me enferme, no son tiempos de andares adolescentes.

23/04/07

Un día como hoy, pero de 1958

22 de abril

Pienso en el análisis. Tal vez lo necesite aún pero no siento el menor deseo de continuarlo. Lo que me inquieta es mi ocio, mi no hacer nada. Me paso los días obsesionada por este viento frío que me penetra, este mensajero de mi soledad, este castigador innominable. Debiera leer mucho pero mi pensamiento está congelado, pasmado ante tanta angustia, tanta sensación de muerte. Creo que debería trabajar, tener un empleo. Sería una manera de intentar la adultez, si bien no deja de ser externa. Pero necesito trabajar y probarme.
Diarios A.P

Y mientras veo que ya son las dos de la mañana y no he escrito nada sobre mi proyecto para hacerme acreedora a la tan urgente beca, pienso: Me da escalofrío tanta similitud con ella...